sábado, 12 de marzo de 2016

Hoy recordamos...

¡Buen@s a tod@s!

Dejadme que hoy recupere un artículo que tiene ya más de dos años de este mismo espacio. Un artículo muy especial porque fue muy compartido y de los primeros de Arquitectura del Oxígeno. 

Aquí está...............................................¡LA ARQUITECTURA DE LOS HORMIGUEROS!



Hoy quiero hablar un poco sobre un tipo de arquitectura muy interesante: La arquitectura de los hormigueros.

Ant Farm

Para entender cómo es posible que un ser vivo tan pequeño sea capaz de hacer construcciones importantes bajo tierra hay que entender su sociedad. Y es que las hormigas trabajan en equipo. Cada una tiene una función, no quiero extenderme demasiado pero si quiero hacer un inciso porque es fundamental comprender su estructura social para así entender su arquitectura.

Por un lado están las hormigas reinas, son fundamentales para la motivación de las demás, sin ellas los hormigueros acaban por echarse a perder pero estas hormigas no construyen, son las encargadas de poner huevos, son las “mamás” del hormiguero.

Asimismo, tenemos las hormigas obreras, estas se encargan de construir, de limpiar el hormiguero y de abastecerlo de alimentos. Y luego están las hormigas soldado que se encargan de proteger el hormiguero de la entrada de indeseables. (Hay hasta hormigas nodrizas que se encargan de cuidar a las larvas…).

En definitiva, cada una tiene su misión y siempre trabajando en equipo. Esto ayuda a entender también como organizan sus espacios puesto que cada espacio, también, ocupa una misión muy concreta.

¿Cómo es un hormiguero?

Un hormiguero se compone de pasadizos y distintas estancias. Estos “pasillos” comunican con las diferentes cámaras sin salida, con una “altura” mayor al túnel y que asume una función. Los pasillos distribuidores son eso, pasillos únicamente de conexión y de paso. Además, la construcción de los pasadizos tiende a la perpendicularidad.

Cada cámara tiene una función, algunas son para alimentos, otras se utilizan como cuarto de basuras, otras para las reinas y sus huevos, para larvas, de estancia, acoplamiento…
Estas pequeñas arquitectas tienen un estilo muy definido y apuestan por la fragmentación funcional, tal y como pasa en su mundo social.

¿Cómo construyen?

Primero hay que partir de la base de que este pequeño insecto tiene muchísima fuerza pero como dicen “más vale maña que fuerza” también se apoyan en pequeñas ramitas y agujas de pinos como útiles de construcción y, por supuesto, en el trabajo en equipo.

Pequeño hormiguero

¿En qué tipo de terreno trabajan?
Los terrenos arenosos le son cómodos, a veces se ayudan de extractos de arcilla pero está claro que para poder hacer crecer su hormiguero en profundidad, necesitan de un terreno no demasiado duro pero compacto.
El nivel freático (nivel del agua subterránea) es fundamental, así que seleccionarán suelos donde no sea muy superficial para que el agua no invada sus estancias.

Y ahora lo que más me interesa, cómo consiguen el confort sin recurrir a radiadores o bombas de calor (¡sería el colmo!) 
Pues bien, vivir bajo tierra tiene muchas ventajas. La temperatura de la tierra siempre es más constante que al exterior, ganas mucho en masa térmica pero no tienes radiación solar ni ventilación y eso las hormigas lo saben porque lo solventan.

Los hormigueros tienen en ocasiones varias salidas/entradas y eso también permite la entrada de aire y la ventilación en las épocas de mayor actividad (primavera-verano).

En Primavera las hormigas empiezan a salir de sus hormigueros aprovechando que hay radiación solar abundante para captarla. Su cuerpo puede asumir una temperatura alta, unos 40ºC y cuando ya han acumulado todo ese calorcito se introducen en el hormiguero y lo van repartiendo. Son pequeñas captadoras de energía.

En invierno tapan cuidadosamente con hojas las salidas de su hormiguero para que no entre el frío en pequeñas corrientes y ocupan las estancias que se encuentran a mayor profundidad. Y es que a medida que aumentas en profundidad en el terreno la temperatura es más constante y de confort.

Además muchos hormigueros han construido sus túneles más superficiales bajo grandes piedras expuestas al sol. La piedra tienen mucha inercia térmica y eso se traduce en el siguiente efecto: las piedras acumulan todo el calor de la radiación a la que están expuestas a lo largo del día y lo van soltando lentamente. Así aseguran la estabilidad térmica en el interior del hormiguero. Es un poco parecido a como funciona un muro trombe pero en horizontal.





En definitiva el instinto de estas pequeñas les permite tener una arquitectura muy personal y adaptar su hormiguero y su vida en función de la estación del año en que estén.

Realmente esa es la idea que un buen edificio debería cumplir: que su comportamiento en las diferentes estaciones del año permita poder vivir en una situación de confort.
Además las hormigas son pobres energéticas porque que yo sepa no pagan la factura del gas ni de la luz, y míralas…


Para seguir informad@ de lo que pasa aquí y en otros espacios sígueme en Twitter @ArqO2, en Facebook- Arquitectura del Oxígeno, en google+


¡Además si te ha gustado puedes compartirlo en la red social que más te guste o regalarlo por correo a alguien que pienses que le puede gustar!