viernes, 27 de febrero de 2015

Psicología ambiental: arquitectura del oxígeno

La psicología ambiental hizo su aparición en los años 70. Se basa en el estudio de la relación del individuo con el medio ambiente dentro del cual evoluciona, es decir, parte de la idea de que la experiencia humana está ligada a la experiencia con el entorno.
Basándonos en lo anterior, el medio ambiente es una parte integrante del comportamiento humano, es el lugar donde se viven y se desarrollan las personas: donde adquieren su identidad. El medio ambiente nos aporta información sobre las personas que lo habitan.

Podríamos, en primer lugar, señalar dos tipos de ambientes, por un lado, el medio ambiente natural que lo constituye los ecosistemas, la naturaleza y sus fenómenos y,  por otro lado, el medio ambiente construido que no es natural sino un artificio creado por el ser humano. Ambos nos rodean y nos condicionan.

Moser & Uzzell (2003) diferenciaron 4 niveles de interacción del individuo con su medio.

Nivel  1: MICROAMBIENTE. Aquel lugar donde se desarrolla la vida privada. Es aquel lugar que consideramos de permanencia, de seguridad.

Nivel 2: AMBIENTE DE PROXIMIDAD. Se trata de un ambiente que desarrolla dentro de un espacio semi-público y semi-privado y el apego a ese lugar depende de lo social y lo físico; del agrado u hostilidad que nos ocasione y de su belleza visual. (vecindario-centro de estudios-barrio).

Nivel 3: ESPACIO PÚBLICO.  Nuestra ciudad. Dentro de esta existe mucha diversidad, de opciones de ocio.
La seguridad de esta, los niveles de delincuencia, la polución son aspectos negativos de esta escala que también nos condiciona y afecta.

Nivel 4: PLANETA TIERRA. Formamos parte de este y en esta escala participa el compromiso por y para la protección de esta a través de comportamientos ecológicos.
He desarrollado un concepto que engloba esta manera de diseñar, construir y colonizar porque creo firmemente que la felicidad de las personas está muy ligada a esos niveles antes expuestos siendo necesario tener cerca su esencia y/o origen, es decir, la naturaleza.

El concepto del que hablo lo denominé "Arquitectura del Oxígeno". No es sólo una manera de construir o diseñar, sino que esta idea tiene que contemplarse  en todos los niveles, es decir, a todas las escalas: La ciudad, el barrio, la Universidad, tu casa, su espacio interior, tu vida.

Somos naturaleza, somos parte del ciclo. La desnaturalización de la persona, el alejarse de su propio origen o identidad está provocando que cada día estemos más desorientados, seamos más frívolos y menos felices.
Volver a la naturaleza es la clave para volver a ser lo que somos y desvincularse de esta idea es vivir al margen de un ciclo maravilloso donde nada es en vano, donde el fin es principio.

Partiendo de esta idea la intención es recorrer cada una de estas escalas proponiendo aquellos sistemas o estrategias que favorecen la sostenibilidad.

MODO DE VIDA. Vivir una vida más sencilla. El consumo colaborativo y no compulsivo, la alimentación consciente, desempeñar actividades éticas, la manera de movernos en la ciudad, el compromiso en el día a día por reciclar y no contaminar, etc.
Basado, respecto a la clasificación de niveles anterior, en el nivel 4 (Planeta Tierra) porque requiere de ese compromiso con el entorno al sentirnos formar parte del ciclo natural.

TU ESPACIO. Hay elementos que procuran a un espacio interior más confortabilidad como el tipo de material o la luz. Por ejemplo, la madera es un material que nos es más cercano que cualquier tipo de material plástico porque procede de la naturaleza. Los espacios luminosos y abiertos resultan más agradables y la existencia de vegetación en balcones, terrazas o ventanas nos alegra por su color y por tener cerca lo natural, la vida.

ARQUITECTURA BIOCLIMÁTICA. La arquitectura bioclimática es aquella arquitectura que procura desde el arranque del desarrollo proyectual, el respeto al lugar, el uso de materiales de bajo impacto, las estrategias pasivas que mejor se adapten (aprovechando el soleamiento para el ahorro energético y la iluminación, el viento, el terreno...)y recurre a las energías renovables. La arquitectura bioclimática es, entonces,  la que coloniza artificialmente un espacio procurando un impacto lo más reducido posible sin prescindir con ello de la belleza. Pero no sólo partiendo del solar vacío, en muchas ocasiones aprovecha espacios ya existentes. Esta última es la denominada rehabilitación sostenible. Este tipo de arquitectura se lleva a cabo siempre desde una construcción sostenible.
Pero, además, existen determinadas estrategias constructivas y/o arquitectónicas que tienen una repercusión en el barrio y, por tanto, en la ciudad. Un ejemplo evidente serían las fachadas vegetales o también denominados jardines verticales que no sólo son un fantástico elemento que mejora la inercia térmica del muro sino que embellece el lugar que ocupa y reduce los niveles de CO2 . Por otro lado, cada vez es mayor al tendencia a aprovechar las cubiertas para instalar huertos urbanos o jardines que térmicamente tienen muchos beneficios y que, además, enriquecen al vecindario, aportan oxígeno y convierten un espacio no utilizado hasta ahora en un lugar de encuentro.

ECOBARRIOS. Son aquellos donde la compacidad y el reparto equitativo de servicios es fundamental porque refuerza el barrio, evita las denominadas "ciudades dormitorios" y reduce el uso del coche. Han de tener un transporte público eficiente que favorezca el uso del mismo, carriles para bicicletas y zonas verdes. Estas últimas resultan un factor importantísimo para las ciudades que necesitan compensar toda esa polución con cuidadas zonas verdes y árboles.
Además de todo esto,  los ecobarrios plantean una gestión de residuos eficiente y organizada y, en muchos planteamientos, equipos integrados que abastezcan energéticamente a grupos de bloques de viviendas. 
    
CIUDADES EFICIENTES-SMART CITIES. Demandan, como es lógico, muchos aspectos que ya se especifican en la definición de ecobarrio. Una ciudad eficiente demanda, al menos, calidad, variedad y reparto equitativo de zonas verdes, peatonalización de áreas importantes de la ciudad,  una buena red de carriles bici y un transporte público eficiente y bien distribuido.
Un concepto de ciudad muy interesante son las denominadas smart cities o ciudades inteligentes cuyo desarrollo de servicios es  eficiente y está coordinado. Se apoya en las nuevas tecnologías porque estas favorecen la conectividad entre los servicios y las personas.
Cada día este planteamiento es más sencillo de poner en marcha y más frecuente. Saber cuáles son los servicios más próximos a nuestra  ubicación, cuantos minutos tardará en llegar el autobús o el tren, es información que actualmente ya podemos manejar en tiempo real desde nuestro propio teléfono móvil o pantallas informativas. Todo esto ayuda a reducir las emisiones de CO2 y que las ciudades que son  focos de enorme actividad sean más eficientes reduciendo sus niveles de polución enfatizados por el tráfico, fomentar el uso del transporte privado además de favorecer la estabilidad social.
La tendencia debe procurar espacios más naturales, construcciones bioclimáticas, barrios integrados y conectados con la ciudad conservando su propia autonomía energética y de servicios, redes de transporte público bien establecidas y todo ello ayudado por las nuevas tecnologías.

Para concluir, me gustaría reflexionar  acerca de lo importante que resulta el cambio, como individuos para así cambiar como sociedad. El problema es que no resulta rentable la autonomía energética de los ciudadanos o que un dispositivo dure muchos años en un mundo movido por el dinero pero sí lo es en un mundo consciente.


Si no cambiamos de paradigma, de motor, en pocos años habremos destruido el planeta y no habrá dinero que enmiende ese error. Está en las personas iniciar otra manera de concebir el consumo, la vivienda y la ciudad.


Para seguir informad@ de lo que pasa aquí y en otros espacios sígueme en Twitter @ArqO2, en Facebook- Arquitectura del Oxígeno, en google+

¡Además si te ha gustado puedes compartirlo en la red social que más te guste o regalarlo por correo a alguien que pienses que le puede gustar!

2 comentarios:

  1. muy buen artículo y cómo has relacionado la psicología ambiental con la arquitectura. Te felicito!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Qué pena no saber tu nombre!. Muchas gracias, me alegro que te gustase :)

      Eliminar