jueves, 16 de enero de 2014

Competencia- Precios. Querido cliente y Querido técnico

¿Qué está pasando con los certificados energéticos?

La obligatoriedad de disponer de un certificado energético en una vivienda o local en el momento que anuncia, alquila o vende empieza el pasado 1 de junio.

Para que os hagáis una idea, la primera jornada oficial sobre CEE en el COAM, Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid, es el día 10 de Abril de 2013 (el Real Decreto sobre CEE se aprueba en el Consejo de Ministros sólo cinco días antes, el 5 de Abril). Esto es un dato que refleja como de rápido surge todo.

Los primeros que empezamos a certificar nos encontramos con una competencia fuerte: las empresas certificadoras.

No se realizó ninguna campaña informativa. Esto venía impuesto de Europa y la gente a día 1 de junio, no sabe qué narices es un CEE y estas empresas se escudan en que al ser empresas es más seguro y correcto encargárselo a ellas que a un arquitecto cualquiera.
Además hasta ahora la única información que había recibido el ciudadano sobre qué es un CEE había sido por parte de estas empresas que empezaron a gestarse durante ese año, cuando ya se oía hablar de la futura aparición del certificado.

La realidad es que la seguridad no es así. Tendemos a pensar que si detrás de un informe hay un nombre de empresa en vez de una persona es más serio, más "profesional". Parece que la experiencia, a pesar de mostrarnos una y otra vez que no es verdad, no ha calado en nosotros lo suficiente.

Hemos asumido el siguiente paradigma: Si una empresa decide previamente que eres bueno, es que eres más bueno que si no trabajases para ella. Las empresas como jurado de la valía de la sociedad.

La realidad es que nos acosaron a e-mails a los que certificábamos para que trabajásemos para ellos, es decir, no era difícil entrar y si eras un poco avispado y sabías buscarte la vida solo, no entrabas porque  acabarías por perder dinero. Siento ser tan clara pero es que es así

Yo personalmente me negué a participar en eso, yo encontraría mis propios clientes y trabajaría para mí y así lo hice y así lo hago  y fuimos muchos los que optamos por no aceptar miserias.

Para entonces esas empresas tenían unos precios que rondaban los 160-350 euros.

Los profesionales salimos a la calle a ganar clientes y a pesar de ser una ínfima parte de lo que ahora hay certificando, las inmobiliarias iban acumulando propuestas...

La primera incertidumbre era ¿Qué precio establecer y sobre qué factores? No hubo regulación ni se establecieron precios mínimos, sistema que considero hubiese evitado todos los problemas que están aconteciendo.


La dificultad se ve añadida a que estas empresas aglutinaban la publicidad de internet y tenían casi todos los dominios con la palabra "certificado" por no decir que esas famosas listas de certificadores aptos en el COAM o el IDAE no han tenido mucho éxito que yo sepa.

Los intermediarios dominan el mercado una vez más. Arquitectos e ingenieros industriales tienen que adaptar sus pretensiones a empresas intermediarias que, en su mayoría, reciben un porcentaje muy elevado por la gestión de clientes.

Después se modificó la ley dando la posibilidad de certificar al resto de ingenierías. Esto último supuso un aumento exponencial de la oferta de profesionales y para entonces las empresas pioneras de certificados se las tuvieron que ver con peores piratas: otras cientos de nuevas empresas que surgieron para "explotar" al técnico gestionando sus clientes y recibiendo dinero a cambio de una responsabilidad que ellas no asumen ¡Negocio redondo!
Al aumentar estas empresas bajaron los precios hasta niveles irrisorios y si a eso le sumas a que ya desde el principio había autónomos que ofrecían precios muy bajos, los resultados ya los conocéis.

Lo que está claro es que es más fácil "regalar" el trabajo y responsabilidad de los arquitectos e ingenieros cuando tienes tres veces más de profesionales dispuestos aceptar y cuando, por cierto, tú no eres uno de ellos. Y si eres uno de ellos y vendes tu trabajo a precio de saldo, no sé dónde está la rentabilidad...

Hoy nos encontramos con tres opciones para solicitar un certificado:

1.- Empresa que me lo ofrece desde 49 euros o incluso menos (la locura puede superar cualquier límite)

2.- Autónomo que lo cobra desde 48-50 euros, o incluso menos también.

3.- Autónomo que lo cobra como en Junio, aproximadamente,  y te lo suele hacer bien porque considera "justa" la remuneración de su trabajo, ¡es pura psicología!



Querido cliente

Vamos a ponernos en situación, la gente que se indigna sobre el resultado de su CEE y la atención que recibe debería ser consciente de lo siguiente:

Tú pagas 49 euros, de esos 49 euros el 40% mínimo se lo lleva la empresa que te captó con su anuncio mientras estabas navegando por internet y el resto el arquitecto o ingeniero.
El 40% de 49 euros es 19.6 euros, es decir, el profesional gana(y estoy siendo generosa) 29, 4 euros ¡no llega  a los 30 euros! (sin IVA incluido, y vuelvo a ser generosa...)

Ese profesional por ley tiene obligación de visitar la vivienda para tomar medidas y evaluar los cerramientos e instalaciones.
Imaginemos que es un piso usual, perteneciente a un edificio residencial. Si este además tiene caldera general, el técnico certificador tiene que concertar una cita para ver el cuarto de calderas y cruzar los dedos porque tengan el último ensayo o la información técnica de turno allí...Si no tiene que ponerse en contacto con la administración, insistir y esperar a que le den la información necesaria.

Una vez tiene todos los datos, hace el certificado que bien hecho te puede llevar tus 4 horas como mínimo y proponer unas medidas de mejoras sensatas que quizás pueden venirte bien más adelante para una futura reforma.

El  registro es obligación del cliente pero si además te lo incluye (que es lo más cómodo para ti), te registrará la vivienda rellenando un formulario y enviando el pdf, una serie de pasos infernales para dentro de dos días poder descargarse la etiqueta. Esto no quiere decir que el certificado esté bien, tardará un tiempo en sea validado finalmente.

Si el piso no está debajo de la casa del técnico, le sumaremos el tiempo y coste de transporte ida y vuelta para medir y si es de los que lo dan en persona y te lo explica amablemente (lo dudo mucho  con ese precio) pues multiplica por  4 ese valor.

Con todo esto, querido cliente, ¿De verdad piensa que todo eso vale 30 euros? ¿De verdad cree que un arquitecto o ingeniero, que no debe ser tonto, hará todo eso con energía y compromiso por 30 euros?¡ Ya le digo yo que no! Probablemente no le dedican ni media hora a su CEE, el registro si se lo hacen se lo hacen "más o menos", puede que ni vaya a su vivienda hacer ninguna comprobación y le mandaran el pdf y ¡rece porque la foto en su CEE no sea la de su abuela en vez de su piso! Es lógico, nadie da duros a cuatro pesetas... ¿o tú sí?



Yo creo que es importante subrayar que usted es muy "pillo" ahorrándose dinero para ese "papel absurdo" que nos han impuesto. Pero si está mal hecho, ese certificado energético no valdrá para nada y tendrá que volver a pagar otro, y al final, si aprendió la lección no volverá a seleccionar la opción low cost y le costará más dinero la gracia. Y ese certificador "tonto y esclavo" pues tampoco se chupa el dedo...


Querido Técnico Certificador

La situación laboral no está para tirar cohetes, es verdad. Pero participar o no participar de este "mercadillo" de precios es responsabilidad tuya. Tú eres uno más o uno menos que favorece o no esta situación.

Si verdaderamente te indigna, si estás cansado o cansada de que tu trabajo no sea valorado, el primer cambio exígetelo a ti mismo.

No exijas al país lo que no eres capaz de cambiar tú. Haz menos y hazlos bien, pero empieza por ti mismo.



La entrada de la Certificación Energética no es un papel inservible, ¿te has creído eso? No lo es, es un primer paso imprescindible hacia una construcción y mercado inmobiliario sensible y consciente.

Que puedas ahorrar en electricidad o calefacción gracias a que sabes que consumías demasiado y te propusiste cambiar,  te viene bien a ti como usuario. Desde luego a quien no le viene bien es a las grandes empresas suministradoras de energía ni al Medio Ambiente.

El problema es que tú, arquitecto o ingeniero que hoy haces esto, mañana puedes recibir una notificación con una multa de hasta 6000 euros y créeme no lo va a pagar la empresa de turno  que probablemente para entonces este disuelta. Lo pagarás tú con tus 30 euros x número de certificados que hiciste.

No sea inconsciente, piénsatelo. Los demás profesionales de otros campos laborales no hacen eso, no regalan su trabajo y su responsabilidad. Tú que has estado años peleándote en una ingeniería o arquitectura  ¿Lo vas a hacer?

Y para terminar, el CEE es un informe simplificado de evaluación de consumo energético y emisión de CO2. Es el primer paso, el primer escáner antes de realizar una auditoría energética pero es fundamental este primer resultado. Ya no se trata de que Europa lo diga, se trata de que cada día debemos mejorar y eso implica también a nivel de eficiencia energética.

Continuará...



Mañana día 17 de Enero: Mercadillo

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